Un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado, EE. UU., está trabajando en una alternativa a los simuladores de gravedad artificial. El proceso desarrollado hasta ahora tiene como objetivo proporcionar a los astronautas un entorno más cómodo y saludable, evitando el mareo y problemas óseos o musculares.
Para crear la sensación de estar bajo el efecto de la gravedad, los astronautas deben estar en espacios que funcionan como centrífugas. Sin embargo, es común que cause mareos a través de un efecto llamado «ilusión cruzada», que ocurre cuando el cuerpo gira en una dirección y la cabeza es impulsada hacia el lado opuesto.
Luego, el equipo decidió realizar un experimento, comenzando con una revolución por minuto y aumentando gradualmente a medida que el cuerpo se adaptaba a la nueva condición. De esta manera, el equipo pudo hacer girar a los voluntarios a 17 rpm sin sufrir mareos.
El resultado del experimento realizado en HERD se puede ver en el siguiente video:
El equipo utilizado se denominó Dispositivo de rotación excéntrica humana (HERD) y es básicamente una estructura en la que una persona se acuesta sobre un disco que gira a la velocidad deseada.
Cuando un astronauta pasa largos períodos en un entorno de muy baja gravedad, su cuerpo sufre principalmente pérdida de masa ósea y muscular. En muchos casos, deben someterse a terapia física para readaptarse a la gravedad de la Tierra. Para evitarlo, los astronautas tendrían que pasar por salas de gravedad artificial, para neutralizar los efectos negativos.
La estudiante Kathrine Bretl enfatizó la importancia del experimento y dijo: «El objetivo de nuestro trabajo es tratar de hacer que más personas crean que la gravedad artificial no es una locura. Tal vez pueda existir fuera de la ciencia ficción».