La grasa que se encuentra en la mayoría de los chocolates es uno de los ingredientes más importantes de los dulces. Sin embargo, si se almacena incorrectamente, un chocolate puede volverse blanco a medida que la grasa comienza a separarse de los demás ingredientes y acumularse en el exterior.
Aunque un chocolate en estas condiciones es perfectamente seguro para consumir, la mayoría de la gente rechazaría un dulce en estas condiciones. Con este problema en mente, los investigadores de Deutsches Elektronen-Synchrotron, la Universidad Tecnológica de Hamburgo y Nestlé comenzaron a investigar formas de evitar este problema.
Os podéis imaginar que los interesados trabajan en un laboratorio tradicional, pero en realidad utilizan el acelerador de partículas PETRA III, capaz de inundar una muestra con una potente carga de rayos X. En tiempo real, cómo se comportan las partículas de grasa dentro de la mezcla.
Aunque el estudio aún no ha proporcionado datos concretos, pronto debería ayudar a la industria alimentaria a ahorrar millones de dólares en pérdidas causadas por los clientes que rechazan los chocolates blanquecinos.
