
¿Será que tras el descubrimiento del bosón de Higgs aún quedan partículas descritas por el Modelo Estándar que aún no han sido descubiertas? Según un equipo del CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, e investigadores alemanes, no queda nada por descubrir.
Según el personal del sitio web Innovación tecnológica, quien publicó un artículo sobre el tema, el modelo estándar describe 12 partículas diferentes, que se dividen en tres generaciones de cuatro partículas cada una. Solo cuatro de estas partículas -entre electrones, neutrinos y quarks- pertenecientes a la primera generación, pueden observarse en condiciones normales de presión y temperatura.
Todos los demás solo pueden observarse gracias a los aceleradores de partículas, porque su existencia es extremadamente breve. Físicos de todo el mundo han estado estudiando las partículas fundamentales que componen el Universo durante décadas, y la última en descubrirse es el bosón de Higgs.
¿Y no hay más partículas ocultas?

de acuerdo a estudio presentado por los físicos europeos, todo parece indicar que no es así. Los investigadores llegaron a esta conclusión basándose, entre otras fuentes, en las colisiones observadas en los aceleradores de partículas. De hecho, creen que ya sabemos todo lo que necesitamos saber sobre el tema y, según el estudio, la probabilidad de que tengan razón en su predicción es del 99,99999 %.
Sin embargo, aunque el Modelo Estándar puede considerarse correcto y completo, no se han resuelto todos los misterios de la física. Un ejemplo de esto es la pregunta que involucra la diferencia entre la cantidad de materia y antimateria, y el hecho de que solo el 4% del Universo está formado por las partículas descritas por el Modelo Estándar. El resto se compone de algo detectable pero desconocido que los teóricos creen que se encuentra en algún lugar entre la energía oscura y la materia oscura.
En cualquier caso, el hecho de que no quede nada por descubrir también significa que los físicos ahora pueden preocuparse por desarrollar teorías revolucionarias y, quién sabe, inventar una física completamente nueva.