Científicos del Instituto Nacional de Tecnología y Estándares de EE. UU. (NIST) han logrado una hazaña sin precedentes en el campo de la teletransportación cuántica. Como si la tecnología en sí no fuera lo suficientemente impresionante, pudieron teletransportar la información de un fotón a 101 kilómetros usando un cable óptico.
Aunque esta distancia parece pequeña, debe recordarse que las posibilidades de que el intento falle eran bastante altas: el 99% de los fotones nunca harían el viaje completo. La hazaña solo fue posible registrarla en nuevos detectores capaces de localizar la señal bastante sutil emitida por la partícula de luz aislada.
Obviamente, se tendría que transmitir mucha más información para que el proceso de teletransportación sea de uso práctico, pero la grabación abre nuevas posibilidades para el campo de la computación cuántica. El mayor desafío en este momento es extender la utilidad de la tecnología hasta el punto en que pueda competir con Internet, que a menudo utiliza conexiones que se extienden a lo largo de miles de kilómetros.