La velocidad de la luz es el límite: si algo cruza esta barrera, se pueden formar distorsiones en el tiempo y el espacio. ¿Y por qué no sustituir las conexiones por cable por conexiones que funcionen a esta velocidad? Diseñado por Jelena Vuckovic, profesora de la Universidad de Stanford (EE.UU.), un pequeño componente de silicio promete funcionar como una especie de prisma.
Desarrollada para «dividir» y dirigir la luz, la pieza puede hacer que los electrones (transportados por cables) sean reemplazados por fotones (que también se comportan como una onda). “La luz puede transportar más información que un cable, y se consume menos energía transportando fotones que transportando electrones”, explica el científico.

Básicamente, esto significa que el componente de silicio separaría las ondas de luz, una función similar a la que realiza un prisma. Las ranuras de la pieza pequeña están estampadas de tal manera que es posible enviar diferentes longitudes de onda en diferentes direcciones (este fenómeno se conoce como «pegado óptico»).
Un conjunto de estos enlaces permitiría registrar una secuencia de datos para crear redes más elaboradas para manipular haces de luz. La intención del investigador es crear ordenadores que funcionen a base de procesadores fotónicos. Por supuesto, todo es solo una idealización, pero el proyecto, como es teóricamente posible, ve condiciones importantes para el desarrollo en el futuro.