Lockheed Martin promete una nueva computadora cuántica

15385906122145542 (Fuente de imagen: Reproducción/The New York Times)

Lockheed Martin es conocida mundialmente por producir aviones militares de alta potencia, pero también tiene muchas otras áreas de investigación. Hoy, la compañía muestra parte de su computadora cuántica, que se encuentra en fase de prueba y se espera que ofrezca una amplia gama de nuevas posibilidades a científicos e institutos de investigación, dentro de unos años, cuando ya esté estabilizado.

Uno de los grandes retos a asumir ahora es la difusión del conocimiento sobre el funcionamiento de los procesadores cuánticos. A diferencia de un chip normal, que funciona sobre la base de la lógica tradicional de sí (1) y no (0), los procesadores cuánticos pueden ser todo a la vez, incluido lo que se encuentra entre «sí» y «no».

Esto puede parecer absurdo a primera vista, pero debemos recordar que no se trata de una tecnología como la que conocemos hoy. Estos son conceptos cuánticos, completamente diferentes de los que utilizan las computadoras personales y otros sistemas empresariales, como servidores o redistribuidores.

D-Wave: la base de todo

Lockheed Martin solo puede trabajar con la computadora cuántica porque usa D-Wave como base. Con esto sumado a las actuales mejoras realizadas en los sistemas, la empresa prevé llevar el equipo al mundo comercial en unos años. Así, la computación cuántica dejaría de ser un sueño lejano y se convertiría en una realidad relativamente accesible.

15385906122145559 (Fuente de imagen: Reproducción/The New York Times)

Es importante recordar que un procesador cuántico no trabaja con las mismas estructuras que un procesador común, por lo que deja de lado los transistores habituales para utilizar fotones, neutrones, electrones y positrones. Todo esto en una escala subatómica, que requiere temperaturas muy bajas para funcionar, llegando casi al cero absoluto.

A pesar de prometer mejores resultados que las computadoras normales, la PC Quantum de Lockheed Martin sigue siendo un gran misterio. Incluso con las fotografías presentadas, no hay información concreta sobre la calidad de los sistemas y tampoco hay datos científicos que demuestren la eficacia de la nueva máquina.