
Demostrando que la serie clásica de MacGyver nunca nos defraudó, un grupo de físicos de la Universidad de Toronto logró agregar propiedades superconductoras a un semiconductor usando una cinta simple. Sí, el que tienes en casa para tapar cuadernos.
La idea nació precisamente como una alternativa al principal problema de la computación cuántica: el calentamiento excesivo de los componentes. Dado que hay pocos materiales que puedan conducir la electricidad sin calentarse, la solución encontrada fue hacer que los semiconductores se comportaran de la manera deseada, todo con la ayuda del buen Durex.
Para ello, la Universidad de Toronto utilizó la cinta junto con pequeñas placas de vidrio alrededor del material para que se comportara como un superconductor, casi como un sándwich de espejo.
Por supuesto, es uno de esos trucos que todos hacemos, pero el descubrimiento puede convertirse en nuevas soluciones tecnológicas y convertirse en novedades en un futuro próximo.
La fuente: Alerta Eureka