La bofetada más famosa de los últimos tiempos fue la que le dio el actor Will Smith al comediante Chris Rock durante la ceremonia de los Oscar 2022, celebrada el domingo (27). El hecho generó memes y polémica en internet.
Pero un tuit del escritor y director Judd Apatow llamó la atención afirmando que Smith «podría haber matado» a Rock con la bofetada. Después de generar numerosas bromas sobre el comentario, Apatow eliminó la publicación.
¿Puede una bofetada realmente matar a alguien? El sitio web Futurism realizó una encuesta de víctimas fatales de bofetadas, y sí, es posible morir a causa de una bofetada, cuando hay condiciones preexistentes para impactar. Pero no solo eso, a través de simulaciones se ha descubierto que las tapas también pueden asar pollos. ¡Una gran oportunidad para ahorrar gas para cocinar!
Ver: Will Smith abofeteó a Chris Rock en el escenario de los Oscar después de que se ofendió por una broma que contó sobre la esposa de Smith, Jada Pinkett-Smith https://t.co/Or2veMdKpb pic.twitter.com/Ed7XmDDsvU
– TIEMPO TIEMPO) 28 de marzo de 2022
La física detrás de la bofetada está relacionada con la transformación de la energía cinética en energía térmica. Y es este calor generado el que puede asar el pollo. Para que el pollo se considere asado, debe alcanzar una temperatura interna de 205°C, lo cual es muy difícil, pues entre el momento de una palmada y la siguiente, el pollo pierde calor al ambiente, por lo que es una tarea casi imposible. Dije casi.
Otra alternativa sería asar el ave de golpe. Se espera que la mano alcance una increíble velocidad de 1.665,65 metros por segundo, según el estudiante de física Parker Ormonde, quien realizó el cálculo.
Sin embargo, a esta velocidad, al impactar, no tendrías más pollo, ni más mano, porque el la fuerza ejercida haría que los dos explotaran.
¿Pero recuerdas que dije casi imposible? Louis Weiz, un youtuber de Columbus, Ohio (EE. UU.), ha creado un dispositivo al que llama «matamoscas de carne 9001en el que logra asar carnes. Al aislar la carne con una bolsa de plástico, reduce la pérdida de calor al medio ambiente y también opta por asar a una temperatura más baja durante más tiempo. Y después de unas modestas 135.000 tapas y ocho horas de preparación, ¡el pollo estaba listo para comer!