
El conocimiento humano, inseparable como modo de comprensión del mundo que nos rodea, surge de la no acumulación de experiencias y percepciones que poseemos, individualmente y/o en conjunto. Es un producto, resultante de la interacción entre la cognición y el entorno mismo, que nos impone la confrontación de la realidad en la que estamos insertos.
Para analizar el mundo se recurre a impresiones, que están sujetas a las más diversas interpretaciones. Existen criterios bien definidos que nos ayudan a agrupar estas interpretaciones, con el fin de facilitar la comprensión y el acceso al conocimiento producido.
Ya sabes, a su vez, se puede enmarcar en cuatro categorías esenciales. São Este:
1. Popular: También llamado vulgar, es la forma más común de obtener información. Es parte de su propia sociedad y de su propio desarrollo cultural del ser humano, nacido de la necesidad de subsistir. Encuentra su origen en las experiencias individuales de los campesinos, quienes han transmitido sus experiencias de generación en generación por imitación. Las características possui se acercan a la resistencia precisamente porque son tan antiguas como para nuestra civilización. Como ejemplo, podemos citar la agricultura familiar, cuyas técnicas de siembra se remontan a nuestros antepasados y se cosechan a lo largo de los años y redes en las siguientes generaciones. No es un conocimiento sistemático, que se ocupa de la formulación de hipótesis, siendo igualmente falso e inexacto (por lo tanto, e impreciso).
Pero el saber popular no se encuentra todos los días do senso comum.
2. Religioso: La religión, como forma organizada de cierto tipo de culto, representa otro pilar del conocimiento humano. Fue establecida esencialmente por medio de la teología y sus dogmas. Presuntamente inspirado en una supuesta revelación divina, defiende sus valores basándose en doctrinas institucionalizadas y se cree que es exacto. Tiene un carácter sobrenatural y no es comprobable. Como ejemplo tenemos las creencias basadas en la fe, presentes en las religiones contemporáneas.
Donde el conocimiento religioso se institucionaliza a través de iglesias (oficialmente) y organizaciones entre creyentes de cierta fe.
3. Filosófica: Una forma de conocimiento que se ha alejado gradualmente del misticismo religioso. Surgió en Grecia, habiendo alcanzado su época dorada aún en la antigüedad clásica. Se construye a partir de un repertorio argumentativo, sustentado racionalmente y signado como preciso/infalible. Sus proposiciones no pueden ser sujetas a investigación observacional (experimento) porque estarán contenidas en el campo de las ideas.
Sin embargo, el conocimiento filosófico se encuentra más comúnmente en debates y círculos académicos especializados.
4. Científico: Es el conocimiento más cercano a la realidad, buscando la precisión en sus conclusiones. Se basa en la observación de fenómenos concretos y la interpretación de la relación de causa y efecto, constituyendo así un método. Una investigación es el medio de materializar un conocimiento científico, mediante el estudio analítico de los objetos que acompañan a una realidad dada. Las Ciencias se pueden dividir en dos grandes grupos: a) Formais: caracterizadas por la Lógica y las Matemáticas; b) Hechos: los cuales se dividen en Naturales (Física, Química, Biología y otros) y Sociales (Antropología, Sociología, Psicología, Derecho, Economía, Política y otros).
Su conocimiento se puede organizar y sistematizar, por lo tanto, solo se puede probar científicamente experimentalmente.
Los cuatro saberes pueden ser estudiados, evaluados y considerados de acuerdo a ciertos requisitos. Cada saber tiene su forma particular de recolectar y reproducir la información, de acuerdo al método utilizado en cada uno de ellos.
Referencia:
- MARCONI, MA; LAKATOS, EM Fundamentos de la metodología científica. 7ª ed. São Paulo: Atlas, 2010.