¿SpaceX está trabajando en un sistema de propulsión de antimateria? Un tuit críptico del CEO Elon Musk levanta sospechas de que la compañía aeroespacial podría estar considerando la posibilidad.
Este lunes (8), el Mundo de la ingeniería publicó un artículo sobre la existencia de proyectos con cohetes de antimateria, una nave espacial propulsada por la sustancia. Sorprendentemente, Musk respondió misteriosamente: «Al final, sí».
Finalmente si
– Elon Musk (@elonmusk) 8 de marzo de 2021
Hoy en día, las naves espaciales construidas por SpaceX funcionan con combustibles derivados del petróleo como el metano. Por ejemplo, Falcon 9 funciona con queroseno altamente refinado conocido como RP-1.
Sin embargo, el tweet de Elon Musk puede indicar que la compañía está buscando una alternativa de combustible avanzada. Por tanto, la antimateria sería una de las opciones para futuras versiones.
Aunque nunca se ha producido a gran escala, los físicos creen que la antimateria puede ser un combustible increíblemente poderoso. En 2006, la NASA estimó que unos pocos miligramos de la sustancia podrían llevar una nave espacial a Marte.
Más recientemente, los investigadores han revelado que la propulsión con antimateria podría convertirse en una realidad en los próximos 10 años. Entonces, ¿SpaceX está tomando la iniciativa en la búsqueda de este nuevo combustible?

La fabricación de antimateria en el CERN
En febrero de 2020, un equipo de físicos del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) logró avances significativos en los estudios de la antimateria. En ese momento, lograron producir, capturar y estudiar el material durante 24 horas.
Los investigadores utilizaron los aceleradores de partículas en el centro para producir una cantidad significativa de la sustancia y mantuvieron las partículas «congeladas» durante mucho tiempo. Con esto, se llevaron a cabo algunos experimentos con el material.
Este fue un logro extremadamente importante, ya que los átomos de antimateria normalmente se mueven aproximadamente al mismo nivel que la velocidad de la luz. Por lo tanto, pueden desaparecer en solo 40 mil millonésimas de segundo.