La Voyager 2 señala que el espacio es más denso de lo esperado

El 20 de agosto de 1977, la NASA lanzó la sonda espacial Voyager 2 en su estación de Cabo Cañaveral, y 41 años después del inicio de su viaje, finalmente abandonó nuestro sistema solar en 2018, registrando algunos datos espaciales interestelares interesantes.

Uno de los hechos sorprendentes fue un aumento en la densidad de partículas alrededor del dispositivo, lo que puede probar que la hipótesis de los científicos de que la densidad del plasma es de 0,002 electrones por centímetro cúbico es incorrecta.

(Fuente: NASA / Reproduction)(Fuente: NASA / Reproduction)La fuente: Nasa

¿Es el espacio más denso de lo que imagina?

Según un estudio publicado en Cartas de la revista astrofísica, los informes publicados en 2013 por su predecesora, la Voyager 1, tenían una medición de 0.055, mientras que la sonda actual registró un valor de 0.039 en 2019.

Además, la investigación de la Universidad de Iowa sugiere que estos hallazgos podrían probar que el espacio en el que viajan los dos se vuelve más denso a medida que avanzan.

(Fuente: Pixabay / Reproducción)(Fuente: Pixabay / Reproducción)La fuente: Pixabay

Según los científicos, algunas posibles explicaciones de este hecho incluyen la interferencia magnética que acumula electrones alrededor de los límites de nuestro sistema, o incluso los vientos solares que crean una pared de partículas.

En cualquier caso, parece que este intrigante misterio está más allá de las capacidades de la Voyager 2, y se necesitará una nueva generación de sondas espaciales para desentrañar esta cuestión.